sábado, 8 de abril de 2017

EL CIVILIZADOR - VIÑETA 121

Viñeta 121

El civilizador
Por Jorge Arturo Díaz Reyes 29 de septiembre del 2015



¡Hosanna! ¡Hosanna! Aterrizó en Bogotá Leonardito Anselmi. El gran civilizador, juez de conciencias, vocero de animales, liberador argentino de Cataluña, y lo hizo, no en pelota y con el cuerpo pintarrajeado como es hábito entre sus fieles, sino ataviado con el manto de su infinita superioridad intelectual, cultural, moral y étnica. Benditos de nosotros pobres bárbaros.

Vino, con gastos pagos por supuesto, y viáticos y honorarios, imagino, como corresponde a un apóstol profesional de tan alta cotización.

¿El motivo de la egregia visita? Concelebrar con su primado Petro el bautizo de la consulta antitaurina. Consagrarla. ¡Malhaya! Consejo de Estado sapo que la pilló ilegal, abortó la fiesta y los dejó con los crespos hechos.

Pero no importa, ya estando aquí, entrados en gastos, pues a predicar, a pontificar, a desasnar indios, a redimirlos de sus estúpidas costumbres. Y como no podía ser menos, en El Tiempo, el periódico de mayor tirada y a toda página.

Traigo el mensaje –dijo con autoridad papal –Los toros no quieren ser torturados... Las corridas son un muerto en vida, sostenidas por el tubo de la corrupción... Hay un gran abanico de argumentos contra ellas –Pero, qué pesar, no quiso dar ninguno en su larga pastoral. Quizás compadecido con el poco entendimiento de la grey, se limitó a repetir las mismas imprecaciones que vociferan y garabatean sus energúmenos correligionarios en la calle.

En eso sí, se despachó con todo ¡Qué talento! Anacrónicos, medievales, torturadores, violentos, generadores de violencia, sin ilustración, contrarios al progreso moral, machistas, horrorosos, corruptores de niños y el peor de todos, para él que se proclama “amante de la democracia directa”, ¡minoritarios!.. Solo ocho de 226 países --Imaginen, y pensar que su “querido” catalán por ejemplo no se habla en ninguno, solo en una región ¿Y...?

--Colombia es un país que está luchando por evolucionar, con ejemplos como el de Bogotá –concedió (devolución de atenciones al espléndido anfitrión, claro) --En el Ecuador ganamos porque la gente no ve bien matar animales <<en público>>… Los antitaurinos decimos la verdad, el taurinismo está repleto de falacias –concluye y desafía --Estamos preparadísimos para ampliar el debate.

¿Cuál debate Leonardín? ¿El boquisucio intercambio de injurias? ¿El de la mentira y la verdad prejuzgadas? ¿El del inquisidor con los herejes? O el racional de los temas que convenientemente soslayas como:

Significado ritual de la corrida, su origen, su ética, su estética. Multiculturalidad. Lo inexorable de la muerte. Qué es la biología. Por qué toda especie para vivir mata. El derecho a existir como minoría social. Libertad de cultos y elección. Democracia real. Tu raro aserto “progreso moral”. Por qué asesinar oculto y con indefensión del animal es justo y matarlo en público, ceremonialmente, con reverencia y oportunidad de defensa no. ¿Son los países no taurinos menos violentos que los taurinos? ¿La violencia antitaurina verbal (como la tuya) y física (como la de tus conmilitones) es lícita? Por qué despreciar a España. Probar que al país de la monarquía ilustrada, en cuya época se estructuró la corrida moderna, no le llegó la ilustración como aseguras. El extinguir una especie para satisfacer una fobia... y otros más… es que no alcanza el papel.

En fin, para qué ofreces lo qué no puedes dar. Para qué te metes en camisa de once varas. Mejor sigue por ahí, pa´rriba y pa´bajo con tu modus vivendi, "civilizando" a quienes traguen tu monserga hipócrita, odiosa y vacía. Pero vete rápido por favor.

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