lunes, 26 de enero de 2026

DESPUÉS DE MIGUEL ÁNGEL - VIÑETA 595

 
VIÑETA 595
 
Después de Miguel Ángel
Jorge Arturo Díaz Reyes, Cali, Colombia, 26 I 2026
 
En Chinchón 2002, Joaquín Bernadó, Miguel Ángel Moncholi, (atrás) Jorge Arturo Díaz y Mario Juárez. Foto: Libro “Burladero.com...
Apuramos enero. Veintiséis ya. Todo va tan rápido e incierto. Cualquier cosa pasa hoy, mañana, pasado..., cualquier cosa. Y hace tres días, una particularmente dolorosa. La muerte del muy querido Miguel Ángel Moncholi en Madrid.

Su mensaje personal de año nuevo, vía whatsapp, me anunciaba la en cualquier momento fatal noticia que, no por eso llegó menos triste y desoladora, antes de lo imaginado: 
 
Querido Jorge Arturo. Sigo recibiendo tus textos, que leo con sumo agrado. Creo también llegado el momento de que conozcas de primera mano que el último diagnóstico que tengo es el de una metástasis de cáncer en páncreas, hígado y peritoneo. Esto, lo sabes igual que yo, va muy rápido, por lo que no creo que pueda verte en San Isidro (¡ojalá que sí!).

Así que, te comparto por este medio, han sido muchos los ratos muy agradables, tanto en España como en Colombia, que hemos pasado juntos que quiero compartirlo, así como mis mejores, deseos para 2026. Un fuerte abrazo.

Ya no nos podremos ver en San Isidro como deseábamos, ni nunca más. Con él se fue para quienes tuvimos el privilegio de su afecto y cercanía, un pedazo de nuestro mundo. Pero también una era de los toros. Cuatro décadas entre dos siglos. Fue su observador vivencial y notario. Personaje único, trascendente, insoslayable. Aficionado insigne, periodista maestro, comunicador revolucionario. Su estilo, encanto, sencillez, calidad y calidez humana impregnaban su estar, su trabajo, su amistad.

Las notas, artículos, pésames y obituarios que al momento de su muerte llenaron la prensa taurina, destacaron bien su obra y legado. Su indeclinable labor de difusión, docencia, y defensa de la fiesta por todos los medios. Su elevar la tauromaquia al ámbito académico universitario. Los muchos que formó, los importantes y merecidos premios, aunque quizá insuficientes, que en vida reconocieron y dan fe de sus aportes..., valen.

Pero entre todos, un hecho tal vez lo ponga en la más larga posteridad. Uno muy concreto. Haber sido el primer hombre que puso la cultura taurina en el ciber espacio, en el Internet. El que la disparó allá. El que superó la órbita no digital, y amplió el ámbito taurino al infinito. “¿Inter.. qué?” se oía por entonces, contaba.

Y lo hizo fundando el portal, Burladero.com, (hoy Burladero.TV).  Con Martín Ruiz Gárate…, “el autor del parto, la madre de la criatura, y yo, que me convertí en el padre tutor del invento”. Así relató el alumbramiento. Luego, liderando un juvenil grupo de colaboradores, en mayoría sus alumnos de la Universidad Complutense, y entre los cuales nos honró agregándonos a Francisco Tijerina de México y a mí desde Colombia. Amigos éramos.

Burladero.com. La aventura de los toros en Internet”, tituló su libro testimonial (224 págs. Madrid, Egartorre, 2003), fuente de las citas. El proyecto comenzó a fraguarse, el frío 30 de enero de 1998, “en un café de la calle Don Ramón de la Cruz de Madrid”. Allí, padre y madre, lo echaron a andar. Y al fin el Portal salió al espacio infinito con su primera plana el 1º de febrero del 2000; La noticia era: “La muerte de Diodoro Canorea…” Consignó para la historia Mario Juárez, novel jefe de redacción.

Fue el primero, y hoy el más antiguo de los muchos portales que le siguieron, y que han hecho del medio digital el más importante y eficaz, sobrepasando los tradicionales, bellos, pero lentos impresos. Sí, una revolución, exigida por la época. Con ideología: “Libertad de expresión… Información pura y dura…, distinguiéndola de la opinión, y…, prohibido trincar…

Así, Burladero.TV, dirigido en su segunda y más larga etapa (23 años) por Juan Carlos Mesa, es por tanto el decano vigente de los toros en la Web.
 
Ahora que Miguel Ángel se ha marchado para siempre, debemos recordar en su honor, que entre todas las cosas que la fiesta fue, jamás fue como después de esta “aventura” capitaneada por él. No lo podremos olvidar.
 

lunes, 19 de enero de 2026

"AMADA FIESTA" - VIÑETA 594

 
VIÑETA 594
 
“Amada fiesta”
Jorge Arturo Díaz Reyes, Cali, Colombia, 19 I 2026 

José Arcila corneado en la segunda de Manizales. Foto: Camilo Díaz, burladero.tv
Colombia. La fiesta en su agonía. En 19 meses la prohibicionista Ley 2385 de 2024 dejará caer su guillotina sobre el cuello de un culto tradicional aquí por 500 años. Histórico.

A partir del 22 de abril de 2027, todos los fieles y su rito quedarán criminalizados en el territorio nacional, (si es que aún es nacional, para entonces). Por la antidemocrática vía de la asonada, la mentira, la agresión, la bomba, el Insulto, la calumnia, la pared…, los fanáticos antitaurinos lograron elevar su odio y sus consignas a Ley. “No más Ole” la llaman con desafiante arrogancia. Uno de sus viejos gritos vandálicos.

No ha llegado el fin todavía, pero ya se vive, se siente, se hace presente. Como reo en el pabellón de la muerte, el toreo acusa la inminencia de la pena. Progresivamente. Los recientes llenos de Manizales y los menos de Cali no tapan la ferocidad del asedio. Ayer en Puente Piedra, la corrida placebo de la afición bogotana a la que años ha le han secuestrado su Santamaría, fue boicoteada caprichosamente por el alcalde municipal de la jurisdicción. Y a fin de mes Lenguazaque, también cerca de la capital, espera mejor suerte para poder dar sus dos corridas.

La temporada grande minimizada, sin Medellín, Cartagena, Popayán, Ibagué, Bucaramanga, Palmira… prohibidas por decisión local antes de la Ley nacional. Las ferias y festejos provinciales acabados. Los toreros de todo rango, en el paro. Las ganaderías en extinción. Las plazas, donde no abandonadas, convertidas en parrandeaderos, o escenarios de ocasión para cualquier espectáculo rentable. Los empleos indirectos, en el desempleo. El sector económico, todo a la quiebra...

Y la afición, en la aflicción. La mayor parte, digo. La otra, llevada por la desesperanza, por la confusión, o por la oportunidad de liberar un resentimiento vergonzante, ocultado largamente, a cambio de las conveniencias sociales que brindaba la fiesta, vuelve lanzas contra ella. Al caído, caerle. Apretemos que somos cuñas del mismo palo. Las más patéticas, por cierto.

Y claro, sin abandonar el disfraz de fieles. O mejor, valiéndose de él para más eficacia implosiva. Quinta columnistas. Hay que verlos, oírlos y leerlos, desplegando su poder de “fuego amigo”. Por ejemplo, refiriéndose a la actual temporada colombiana. Entre un discurso aparentemente docto, purista, fundamental, camuflan sus petardos procaces:

Ganaderos estafadores. Empresarios, atracadores. Toro, impresentable, descastado, “limpieza”. Toreros, peseteros. Resultados artísticos, nefastos. Público, imbécil. Cronistas, deshonestos. Sindicato de toreros, cómplice. Engaño. Carestía. Clientelismo… Y rematan en un cuidadosamente redactado, pero anónimo comunicado, que rueda por la red (fuente de lo anterior), con: “Por todo esto y más, ya podemos ir diciendo ¡QEPD AMADA FIESTA!

Infamante certificado de defunción anticipado, concluido con…, “Amada fiesta”. Si eso es amor, cómo será lo contrario. Los imagino en familia. Ni una sola virtud reconocida, que las tuvo muchas, la corta, resiliente y heroica temporada. En las condiciones actuales, su sola realización, su sola sobrevivencia ya fue una, quizá la mayor. Cualquier corrida real es mejor que ninguna. No por humilde la misa desmerece.

Cierto, como hacen los libelistas ladinos, recurso manido, aún de los que son capaces de firmar, algunas de las destructivas críticas pueden tener asidero real. Imposible negarlo.

El poco trapío, cuajo, peso, edad, casta, en la mayoría de los toros, (cuatro corneados graves). Las ausencias y los asimétricos honorarios de algunas figuras. El alto costo de la boletería. Las relaciones públicas oportunistas, (lagartería decimos los colombianos). Las omisiones no unánimes, los fallidos fallos presidenciales… Respecto a los infundios contables, la presunción de buena fe es un derecho inalienable, y debería bastarles el de los esforzados organizadores (en Cali la empresa perdió plata).

Sí, claro, como antes, como siempre, como en todo, hubo errores, desaciertos, tal vez desmandes puntuales, algunos con el atenuante, otros con el agravante, según el caso, de la dramática situación actual del negocio, en desigual batalla terminal. Pero también por ello, el aficionado, si lo es, tendría que señalarlos, cuestionarlos, respetuosa y constructivamente. La crítica es indispensable y consubstancial a la fiesta. No así la propaganda negra del enemigo disfrazada de ella.

Renegar, injuriar, increpar al ser que se dice amado en su lecho de muerte, por sus imperfecciones o faltas, es cuando menos... Bueno, lo que sea. Que cada quién elija el término.
 

lunes, 5 de enero de 2026

MANIZALES, TORO, AFICIÓN Y TRABAJO - VIÑETA 593

 
VIÑETA 593
 
Manizales, toro, afición y trabajo
Jorge Arturo Díaz Reyes, Cali, Colombia, I 5 2025
 
Juan Carlos Gómez presentando su feria en Las Ventas. Foto: Jorge A. Díaz
El médico Juan Carlos Gómez, director de Cormanizales, gerente del Hospital Infantil, entidad propietaria de la Plaza de toros, que ha organizado personalmente la temporada taurina durante los últimos 18 años, presenta las líneas maestras de la temporada 2026:
 
Como todos los años. La temporada se hace con recursos y esfuerzo propios. Autogestión. Comenzando a construir la siguiente tan pronto arrastran el último toro de la anterior. Cada una es un ciclo de trabajo. Madrugando, persistiendo, acercándose a la gente, enfatizando en la juventud, cumpliendo, ganándose al pueblo, atendiendo sus preferencias, privilegiando los carteles… el toro que gusta, los retadores de mayor interés, y las figuras vigentes, claro, que son las que más venden las ferias. Lo sabe todo el mundo.
 
Para celebrar esta edición 71, además del histórico regreso del maestro César Rincón en festival, a 18 años de su retiro, traemos triunfadores incuestionables acá y allá. Los que marcaron el año: Andrés Roca Rey, Alejandro Talavante, Daniel Luque, Sebastián Castella, Antonio Ferrera, Borja Jiménez, David de Miranda, David Galván, Román, Luis Bolívar, Juan de Castilla, Manuel Libardo, Juan Hernández, y claro, los novilleros Olga Casado y Felipe Miguel Negret.
 
Estarán frente a lo mejor que hay en la cabaña nacional hoy. ¿Cuál ganadería falta? Quizá Salento y Achury Viejo, pero se cruzan impedimentos de fuerza mayor. Los demás están. Los históricos Mondoñedo, Las Ventas, Juan Bernardo Caicedo, Santa Bárbara y Ernesto Gutiérrez esta última con dos encierros y medio, porque además de su prestigio, es el hierro de la plaza, tiene clientela propia y su gran demanda obliga las repeticiones, independiente de las valoraciones que cada quién haga en cuanto a feno y genotipo...
 
Es lo que ofrecemos. Es bueno, muy bueno y así lo ha entendido la afición. Estoy seguro de que esta temporada será exitosa, y de que la próxima, la 72 (quizá la ültima), en el 2027, lo será más aún. Que se abonen desde ya.”
 
En cuanto al significado social de la feria, “todos los excedentes van para el Hospital, los beneficiarios finalmente son los niños enfermos… Aquí en Manizales los toros son una causa de todos; apolítica, desideologizada y libre de sesgos. Hace más de un año, cuándo se debatía la ley de prohibición, que desgraciadamente nos condena, el Consejo Municipal lo reiteró en un comunicado al Senado de la República, afirmando que la temporada taurina es indispensable para la ciudad… y el alcalde ha declarado que la temporada taurina es el eje principal de la feria”.
 
A diferencia de lo que pasa en el resto de Colombia y en casi todo el mundo, aquí la ciudadanía, los gremios, las empresas, las autoridades locales y regionales la reconocen la fiesta como su patrimonio cultural.
 
En 1997, Cormanizales recibió la plaza con apenas 700 abonados, y era superada en taquillas y volumen por Bogotá, Cali, Medellín, Cartagena…, hoy pese a la persecución antitaurina y la ley nacional de prohibición, es la feria más importante del país, la más cosmopolita. La única que no solo ha resistido sino crecido. Esta número 71 que comienza hoy, tras el primer domingo de enero como es tradición, anuncia los mejores carteles toreros entre los posibles. Dignos de cualquier gran ciudad española. La demanda de boletería y la capacidad hotelera de la ciudad copada indican que seguimos el camino correcto. Aún a contracorriente nacional.
 
Develado así, por el veterano médico-empresario-líder, ese es el secreto (no secreto), de la fortaleza local de la fiesta, de la cultura taurina, del rito, en un país donde tergiversando, engañando, intimidando, los antitaurinos fanáticos y los políticos afines, la han perseguido, hasta lograr prohibirla por una ley, cuya entrada en vigencia fatalmente se aproxima.